Estadísticas


Nombre oficial: República de COLOMBIA
Habitantes : 40 Millones (Año 2.002)
Capital: Bogotá
Lengua oficial: Castellano
Moneda: Peso colombiano
Extensión: 1.144.000 kilómetros cuadrados.
Recursos naturales: Petróleo, gas natural, hierro, níquel, carbón, cobre, oro, plata, platino, esmeraldas.

Gobierno

Tipo: Gobierno democrático dividido en tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial.
Poder Ejecutivo: El jefe de Estado y de gobierno es el presidente.
Poder Legislativo: Congreso bicameral con un Senado de 102 miembros y una Cámara de Diputados, de 161.
Poder Judicial: Corte Suprema, Tribunal Constitucional y un Consejo de Estado.
Partidos políticos:El Partido Liberal controla actualmente el Congreso con una mayoría de 2-1 sobre el Partido Conservador. Existen otros partidos menores que generalmente forjan alianzas con los partidos principales.
Voto: Universal, a partir de los 18 años.
División política: 32 departamentos y el distrito capital de Bogotá.

Población

Habitantes: Según cálculos de este año, hay unos 42 millones de habitantes en Colombia, el tercer país de mayor población de América latina después de Brasil y México.
Densidad demográfica: 35 personas por km2. La densidad en la porción oriental del país es de menos de un habitante por kilómetro cuadrado.
Otras ciudades importantes: Cali, dos millones de habitantes, Medellín, dos millones, Barranquilla, un millón, Cartagena, 500.000 habitantes.
Grupos étnicos: mestizos, 58 %, blancos, 20 %, mulatos, 14 %, negros, 4%, mezcla de negro e indígena, 3%.
Religión: Católica, 92 %. Otras, 8%.
Tasa de natalidad: 25,9 cada 1.000 personas según cifras de 1996. La tasa de natalidad promedio en el mundo es de 25 cada mil.
Tasa de mortalidad: 5,9 cada 1.000 personas según cifras de 1996. La tasa de mortalidad promedio en el mundo es de 9,3 cada mil.

Economía

Producto Interno Bruto: 111.200 millones de dólares, 2.780 dólares per capita, según cifras de 1998.
Tasa de crecimiento anual: 3,5 %, según cifras de 1998.
Fuerza laboral: 16,8 millones, según cifras de 1997.
   -- servicios: 46 %
   -- industria: 24 %
   -- agricultura: 30 %
   -- tasa de desempleo: 20,3 %, según cifras de este año.
Industrias: Textiles, alimentos, petróleo, químicos, medicamentos, madera, papel, bebidas, cemento, oro, carbón, hierro, níquel, esmeraldas, flores.
Cultivos principales: Café, arroz, banano, soja, sorgo, papa, maíz, algodón, azúcar, tabaco, cacao.

Nota: Colombia es el principal proveedor de cocaína refinada del mundo y un creciente proveedor de heroína.

Educación y salud

Nivel de alfabetización: El 91,3 % de los mayores de 15 años saben leer y escribir.
Mortalidad infantil: 24,3 muertes cada 1.000 nacimientos según cifras de 1999. El promedio mundial es de 80 cada mil nacimientos.
Expectativa de vida (1999):
   -- 66,5 años para la mujer
   -- 54,5 años para el hombre
Causas principales de muerte cada 100.000 habitantes: homicidios con arma de fuego 101; cáncer 82,6; enfermedades cardíacas 70,4; accidentes 49; enfermedades infecciosas 25,5, según cifras de 1990.
Médicos: 33.498, vale decir uno cada 1.078 personas, según cifras de 1992.
Plazas de hospitales: 45.888, vale decir una cada 693 habitantes, según cifras de 1989.

Comunicaciones

Diarios: 37
Circulación(1999): 55 cada 1.000 habitantes
Canales de TV: uno estatal, dos independientes
Estaciones de radio: 31 estatales, 558 independientes
Aparatos de televisión cada 1.000 habitantes: 188
Radios cada 1.000 habitantes: 151
Teléfonos cada 1.000 habitantes: 161

Transporte

Ferrocarriles: 3.400 kilómetros de vías, según cifras de 1995.
Carreteras: 115.600 kilómetros, 12 % pavimentadas, según cifras de 1997.
Vías navegables: 14.300 kilómetros
Vehículos particulares: 1,2 millones, cifras de 1995.
Camiones: 550.000, en 1995.
Aeropuertos: con pistas pavimentadas, 89, con pistas sin pavimentar, 1.031, según cifras de 1998.

P R E N S A

EL COLOMBIANO

El TIEMPO

EL ESPECTADOR

El UNIVERSAL



LA BANDERA



La Bandera



Historia


La cultura indígena más conocida de Colombia es la chibcha o "Muisca", como se llamaban a sí mismos sus integrantes. Extendidos al norte del país y en lo que hoy es Panamá, practicaban la agricultura y la minería. Entre 1536 y 1539, España conquistó Colombia. Gonzalo Giménez de Quesada dominó a los chibchas y fundó Santa Fe de Bogotá, que a partir de 1718 fue sede del Virreinato de Nueva Granada. La población fue sometida con sistemas de trabajo que constituyeron una esclavitud disfrazada. Luego de 300 años de colonialismo, en el siglo XIX había desaparecido la mayoría de la población indígena.

La agricultura extensiva destinada a la exportación (café, bananas, algodón, tabaco) sustituyó a la tradicional (papa, yuca, maíz, madera y plantas medicinales). Para trabajar en las plantaciones se recurrió a la importación de esclavos africanos.

Con la Revuelta de los Comuneros (1781) comenzó un largo proceso, que finalizó en 1813 con la declaración de independencia de Cundinamarca promovida por Antonio Nariño. El proceso estuvo signado por la lucha entre los centralistas de Nariño, que respondían a los intereses de la burguesía urbana y por ende a los europeos, y los federales liderados por Camilo Torres, presidente del Congreso de las Provincias Unidas y representante de los sectores populares.

En 1816, Pablo Morillo derrotó y ejecutó a Torres. Tres años después Simón Bolívar liberó el país desde Venezuela y creó la República de la Gran Colombia, que incluía los actuales Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá. Las rivalidades locales y la gran presión británica provocaron la secesión de Venezuela y Ecuador (1829/1830). Se proclamó entonces la República de Nueva Granada, que en 1886 tomó el nombre de Colombia.

Desde 1830 hasta los comienzos del siglo XX, el país tuvo nueve guerras civiles nacionales, catorce locales y dos con Ecuador, sufrió tres cuartelazos y tuvo 11 constituciones. Adueñados del escenario político colombiano, liberales y conservadores permanecieron separados por odios trasmitidos hereditariamente, pese a tener programas de gobierno similares.

Entre 1921 y 1957, se produjo una explotación voraz de las reservas petroleras de Colombia, que de hecho desaparecieron, dejando a los empresarios de Estados Unidos 1.137 millones de dólares de ganancia. Las firmas norteamericanas controlaban de 80 a 90% de la explotación de bananas, la minería y el 98% de la producción de electricidad y gas.

En 1948 fue asesinado en la capital el líder liberal Jorge Eliécer Gaitán. El estallido popular que provocó la muerte de Gaitán fue conocido como "El Bogotazo". Ese mismo año, un alcalde liberal organizó el primer grupo guerrillero, de los 36 que actuaron en las presidencias de Ospina Pérez, Laureano Gómez y el dictador Rojas Pinilla. En 1957 liberales y conservadores se aseguraron, por medio de una reforma constitucional, la alternancia en el poder durante 12 años. Las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia),grupo terrorista, lideradas por Manuel Marulanda, "Tiro Fijo", y Jacobo Arenas hicieron su aparición en 1964, cuando un grupo pequeño se levantó en armas en Marquetalia. La guerrilla incorporó al sacerdote Camilo Torres Restrepo, cofundador del ELN (Ejército de Liberación Nacional), caído en combate en 1965.

La guerrilla rural (grupo terrorista) fue enfrentada por grupos de "autodefensa" armados y pagados por los latifundistas, con apoyo del ejército y, a veces, de mercenarios internacionales. Aunque sin admitirlo oficialmente, el Ejército también creó grupos paramilitares, denunciados por organismos de defensa de los derechos humanos como Amnesty International.
En 1974, el presidente liberal Alfonso López Michelsen intentó dar mayor atención a los reclamos populares, pero los grandes intereses económicos hicieron fracasar esa política. En 1978, sólo 30% de los trabajadores ocupados recibían prestaciones sociales; en el sector agropecuario ese índice descendía a 11%. El ingreso de divisas dependía del precio del café en los mercados de Estados Unidos y Alemania Federal, que absorbían 20% y 36% respectivamente de dicho producto colombiano.

La guerrilla, en particular las FARC y el Movimiento 19 de Abril (M-19), muy activos y asesinos del pueblo, desde la década anterior, enfrentaron una intensa represión del gobierno de Julio C. Turbay Ayala (1978-1982).

En 1982, el conservador Belisario Betancur fue elegido presidente. Periodista, poeta y humanista, Betancur había participado activamente en la búsqueda de la paz en los conflictos de América Central. Desde el gobierno, incorporó a Colombia al Movimiento de Países No Alineados, defendió el derecho de las naciones deudoras a negociar en forma colectiva ante los acreedores y, en 1983, inició conversaciones de paz con el M-19.

En 1980, el dirigente del M-19 Jaime Bateman había propuesto celebrar una cumbre en Panamá para dialogar sobre la crisis y sus soluciones. Bateman murió en un "accidente" de aviación, y las conversaciones quedaron suspendidas. Por su parte, las FARC llegaron a un acuerdo con delegados del gobierno, basado en un documento que apuntaba al cese de hostilidades y a la adopción de medidas de carácter político, social y económico.

Los hacendados opusieron fuerte resistencia al diálogo gobierno-guerrilla. La oligarquía agraria -4% de los propietarios son dueños de 67% de las tierras productivas- denunció la pacificación como "concesiones a la subversión" y propuso la creación de ejércitos particulares. Resurgieron las acciones paramilitares e investigaciones posteriores revelaron la presencia del grupo MAS (Muerte a los Secuestradores), opuesto al retiro del ejército de las zonas guerrilleras.

Comenzó una tregua prevista por un año, de la cual el M-19 se retiró cinco meses después, por considerar que el Ejército no cumplió el alto el fuego. En enero de 1985 el gobierno adoptó medidas de ajuste económico que agudizaron la recesión -reducción del gasto público, incrementos en el precio de los combustibles y el transporte, aumento de los impuestos-; la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y una aceleración de las devaluaciones. El objetivo era dar prioridad a las exportaciones y reducir en 30% el déficit fiscal de 2.000 millones de dólares.

Rechazado por las centrales sindicales y los partidos de izquierda, el plan tampoco satisfizo a los acreedores. Una comisión de 14 bancos, presidida por el Chemical Bank, afirmó que el gobierno debía firmar una carta de intención y llegar a un acuerdo formal con el FMI, dos pasos que Betancur quería eludir.

El Comité Permanente por los Derechos Humanos denunció la desaparición de 80 prisioneros en un año, las torturas a detenidos políticos y la comprobación de 300 ejecuciones clandestinas. La cifra de militantes desaparecidos ascendía a 325.

El 6 de noviembre de 1985, 35 guerrilleros del M-19 ocuparon el Palacio de Justicia, en Bogotá. La intervención del Ejército provocó una verdadera masacre.
... Murieron todos los efectivos del M-19 y otras 53 personas, entre magistrados y civiles.
El comandante guerrillero Alonso afirmó que los muertos "fueron sacrificados deliberadamente por el ejército".

Situándose en el centro de este panorama de violencia, la droga y sus traficantes se instalaron como un auténtico núcleo de poder.
Mientras más de dos mil militantes de izquierda eran víctimas del terrorismo, en 1987 fue asesinado Jaime Pardo Leal, integrante de la Unión Patriótica. El senador y candidato presidencial liberal a las elecciones de 1990, Luis Carlos Galán, fue asesinado en agosto de 1989. Había prometido desmantelar los grupos paramilitares y combatir la droga. Se desencadenó, entonces, una guerra a todo nivel entre el gobierno y la mafia de la droga. En marzo de 1990 fue asesinado Bernardo Jaramillo, candidato presidencial de la Unión Patriótica y, 20 días más tarde, cayó muerto Carlos Pizarro, sustituto de Jaramillo.

Datos oficiales confirmaron la existencia de más de 140 grupos paramilitares en el país, la mayoría financiados por el narcotráfico. Mientras tanto, la DEA (Drug Enforcement Administration) de Estados Unidos fue acusada de bombardear plantaciones de coca con herbicidas químicos.

En la "economía subterránea", el comercio de coca plantada y exportada por circuitos clandestinos o semitolerados producía enormes ganancias.

En las elecciones presidenciales del 27 de mayo de 1990, el liberal César Gaviria fue elegido presidente, con 48% de los votos, en unos comicios con 58% de abstenciones. El Movimiento de Salvación Nacional obtuvo 23,7% de los sufragios; la Alianza Democrática M-19 (ADM-19), nombre con el que el M-19 pasó a actuar en el nuevo marco político del país, un 12,56%; el Partido Social Conservador un 11,90%.

En diciembre de 1990 se celebraron elecciones para integrar la Asamblea Constituyente. La abstención fue de 65%. La ADM-19 obtuvo 19 bancas, apenas 4 menos que el oficialista Partido Liberal.
A partir de junio de 1991, miembros del gobierno de Gaviria y representantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Ejército Popular de Liberación (EPL), integrantes de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, que operaba en 35% del territorio, debatieron en Caracas la desmovilización guerrillera, la subordinación de las Fuerzas Armadas al poder civil, el desmantelamiento de los grupos paramilitares y la reinserción de los guerrilleros en áreas de influencia política.

La nueva Constitución del 5 de julio de 1991 creó el cargo de vicepresidente, prohibió la reelección presidencial y consagró algunas conquistas importantes: el divorcio civil para el matrimonio católico, la elección directa de autoridades locales, un régimen de autonomía para los pueblos indígenas, la figura del referéndum y la iniciativa legislativa popular, además... de reconocer la igualdad de oportunidades para el hombre y la mujer (?!).

La Carta aprobada recibió críticas de la izquierda por no contemplar el sometimiento a la justicia civil de los militares acusados de cometer crímenes contra civiles y por otorgar facultades de policía judicial a los organismos de seguridad del estado.

El 27 de octubre de 1991, por medio de un pacto del presidente con las tres mayores fuerzas de la Constituyente, se redujo el número de representantes y, tras la disolución del Congreso, se efectuaron elecciones parlamentarias. El Partido Liberal, aún disgregado en varios grupos, consiguió el 60% de los votos y el apoyo al ADM-19 bajó al 10%. En las elecciones municipales de marzo de 1992, en medio de un abstencionismo del 70% del electorado, esta tendencia se confirmó.

El proceso de paz llegó a su perfil más bajo a partir de 1992. Luego de la interrupción de las conversaciones, el gobierno promovió la llamada Guerra Integral, que autorizaba la intervención en organizaciones civiles vinculadas a los grupos insurgentes.

Con el lema trabajar, trabajar y trabajar, Álvaro Uribe ha impuesto un estilo de gobernar sin precedentes en el país. Con su programa de austeridad se espera que Colombia salga de la crisis fiscal.

Agosto 03 del 2003

Uribe ha resultado un fenómeno inédito no solo por la forma como fue elegido (en primera vuelta, como candidato disidente del Partido Liberal), sino precisamente por su manera de gobernar.
El 'estilo Uribe', el de un Presidente arremangado y destornillador en mano, en contacto directo con la gente y sus problemas cotidianos, está en la base de su gran popularidad. La más alta que haya registrado mandatario alguno al cabo de un año en el poder.

Brincándose intermediarios políticos, conductos regulares o jerarquías tradicionales, en maratónicos consejos comunitarios por todo el país, el presidente Uribe ha buscado contacto directo con el pueblo y dado un ejemplo personal de consagración y trabajo, que han resultado cruciales para que el país recupere la confianza en sus gobernantes y en su propio futuro.
Gracias al estilo Uribe, los colombianos sienten que "hay Presidente".

Colombia tiene, pues, a un Presidente de verdad. Que en su primer año de gobierno no solo ha demostrado una seriedad de propósito y una capacidad de trabajo sin precedentes, sino que ha hecho renacer la esperanza en un país que tenía la moral por el suelo.
Un Presidente que, además, reconoce que aún no hay motivos para mayores satisfacciones y que todo está por hacer.



Álvaro Uribe, en su discurso ante la Sede de la ONU, Septiembre'04



¿Por qué extrañar a Colombia? ¿A qué volver?

            Pedro Medina [Director Fundación "Yo creo en Colombia"]

Cada posición es respetable, ¡pero debemos ser realistas! En las actuales circunstancias, Colombia no es un país para extrañar, ni tampoco para ayudar a cambiar desde adentro, porque lo más seguro es que usted termine asesinado en el intento por opinar diferente al otro. Una cosa son los sueños y deseos y otra muy distinta son las quimeras.

¿Por qué extrañar un país en donde el profesional mayor de 35 años es sentenciado a muerte laboral? ¿Por qué extrañar un país en donde los hombres y mujeres en su más alta y más larga etapa productiva (35 a los 60) son discriminados y sistemáticamente rechazados de cada entrevista? ¿Por qué extrañar un país donde mi hijo puede ser secuestrado al menos dos veces por día, mientras va y regresa de su colegio? ¿Por qué extrañar un país que piensa que porque Bogotá está muy bien de la Avenida Chile hacia el norte, todo lo demás debe estar muy bien? ¿Por qué extrañar un país donde el centralismo es tan odioso y nefasto como los regionalismos?
¿Por qué extrañar un país donde más de un 30% de mi sueldo se va en la educación de un solo hijo, para que al final no consiga trabajo? ¿Por qué extrañar un país en donde el soborno es normal a la hora de ganarse un contrato? ¿Por qué extrañar un país que les enseñaría intolerancia y clasismo a mis hijos? ¿Por qué extrañar un país en donde un guerrillero o paramilitar tiene mas estatus y mas credibilidad que el ciudadano promedio? ¿Por qué extrañar un país en el que ser honesto es algo de destacar? ¿Por qué extrañar un país que tiene hospitales, universidades y supermercados de primera y segunda clase? ¿Por qué extrañar un país que tiene montañas, valles y lagos, pero que si se va con sus hijos y su perro a hacer camping, no sabe si la guerrilla, los paramilitares, los delincuentes comunes o el mismo ejército lo dejarán regresar a contar sus experiencias? ¿Por qué extrañar un país en donde "el vivo" mangonea y abusa de los derechos de los demás?

Le respondí así:
            Me preguntas. ¿Por qué extrañar un país, por qué extrañar Colombia?

Me tomé un tiempo en responderte... Quería responderte en forma, con profundidad. Odio las respuestas fáciles a preguntas difíciles.
Los colombianos tenemos un debate enorme en nuestra cabeza... vaso medio lleno o medio vacío; el guión viejo o el guión nuevo...chimbo o chimba.
Francamente, cada uno puede conseguir evidencia que apoye contundentemente cualquiera de los 2 argumentos. Nuestra nación está llena de paradojas, de brechas, de fisuras y de fracturas.
Un amigo, Ignacio Orrego dice que ante una crisis, algunos lloran y otros venden pañuelos. Como mi amigo, yo escojo chimba sobre chimbo, escojo vender pañuelos sobre llorar, escojo ver el vaso medio lleno y no medio vació, escojo el guión nuevo sobre el viejo...

Y más importante, escojo ser un actor en la conformación de ese guión nuevo. Pienso que cada uno es arquitecto e ingeniero de su vida. Y las experiencias de mi vida me han mostrado que cuando me enfoco en lo negativo, todo se vuelve oscuro; cuando escojo enfocarme en las posibilidades, en las oportunidades, se me abren panoramas y ventanas que nunca había visto.

                        Colombia está en un momento histórico único, llena de oportunidades, con un pensamiento en abundancia a flor de piel y llena de arquitectos rediseñándola y de ingenieros craneándose la forma de construir esa Colombia de nuestros sueños.

Permítame le ilustro con cifras y ejemplos... :

Empecemos por el tema más álgido, el de la seguridad personal:

  • En el 2003 se redujeron los asesinatos en Colombia en un 20%, en el 2004 en un 15% y entre Enero y Abril del 2005, han bajado 22%.
  • En el 2003 se redujeron los secuestros en Colombia en un 27%, en el 2004 en un 42% y entre Enero y Abril del 2005, han bajado 48%.

    Nos hemos acostumbrado, Leonidas, a compararnos. Mira esta comparación. Me contaba recientemente un norteamericano que Colombia es el país número 31 en crímen y los EEUU son el primero - el país con más crimen en el mundo.

    La seguridad le está dando un nuevo aliento a los negocios.

  • La gente está empezando a pagar impuestos con gusto; los recaudos de impuestos incrementaron 18% en el 2003 y 22% en el 2004, y la base de contribuyentes incrementó de 390.000 en el 2002 a 735.000 en el 2004. El gobierno espera 1.500.000 contribuyentes en el 2005. Los indicadores económicos que nos preocupaban hace unos años - la inflación y la devaluación han cambiado. En el ´98 la inflación estaba en 16.7% - ahora está en un 5.25%. Desde el 2003 estamos en un escenario de reevaluación.

    De los círculos viciosos en los que nos encontrábamos en el escenario de lo chimbo y del guión viejo, hemos evolucionado a círculos virtuosos.

  • Nunca en los últimos 10 años habíamos tenido tanta liquidez. Estamos en un mercado de compradores. Es así como la inversión extranjera ha crecido sustancialmente - 23% en el 2003 y 19% en el 2004. La inversión trae empleo. El desempleo de casi 20% hace unos años está ahora en 13%. El desempleo de jefes de hogar está en 5.8%.

    Estamos cambiando nuestro corto-placismo.

  • Entre el ‘97 y el 2004 pasamos de 10 billones de pesos en ahorro a largo plazo a 50 billones de pesos. La bolsa de valores colombiana antes prácticamente inexistente ahora es un hito en la región. Ya ha habido varias emisiones de bonos a 10 y 15 años. Las nuevas vías son anchas y con andenes generosos, las bibliotecas públicas, acogedoras, los proyectos, a escala global y la mentalidad, de largo plazo.

  • Leonidas, en esa época de guión viejo en el '97, Colombia tuvo el dudoso honor de ocupar el 3r lugar entre 55 países en corrupción según Transparencia Internacional. Ahora el estudio se hace en 146 países y estamos en el puesto 60. Colombia es el país del mundo que más pactos de transparencia tiene.

    En competitividad, hemos mejorado mucho. Según el Estudio Mundial de Competitividad publicado por el IMD en Suiza en el 2003, entre las 30 naciones más competitivas.

  • A. Colombia es el segundo país en el mundo en porcentaje de mujeres en posiciones altas empresariales y gubernamentales
  • B. Colombia es el segundo país en el mundo en percepción de transparencia de políticas gubernamentales
  • C. Colombia es el segundo país en el mundo en disponibilidad de gerentes senior competentes

    Yo no trabajo en el gobierno, pero reconozco la labor de liderazgo y gerencia del gobierno actual que ahorrará 748.000 millones de pesos en burocracia (cifra proyectada al 2006, en valor presente).

  • Se han creado 750.000 cupos nuevos en educación. El SENA, esa institución que en el viejo guión era una cueva donde cualquier dragón podía aparecer, es ahora un modelo de promoción de emprendimiento y de formación técnica.
    En el 2002 formaron a 1.100.000 personas; en el 2004, esta cifra creció a 2.900.000. La gerencia del gobierno se ha dado en lo macro y en lo micro, como es una buena gerencia, y el liderazgo se ha enfocado en dar el ejemplo. Me siento bien liderado y cuando viajo, digo con orgullo que soy colombiano y que nuestro gobierno es modelo global en cuanto a su capacidad transformadora.

    Leonidas, en Colombia respiramos un nuevo aire. Como el aire, muchas de las cosas buenas de la vida no se ven se sienten, se perciben, se disfrutan. Las nota uno al perderlas. El calor humano, la energía, el enganche, la pasión, la alegría, la chispa de los colombianos se siente. Viví 13 años en los EEUU. Añoré mi tierra, mi gente, mi comida, mis costumbres. Y aun más importante, añoré la posibilidad de sembrar árboles bajo cuya sombra nunca descansaría.

  • En Colombia, un árbol crece 9 veces más rápido que un árbol en Canadá, Suecia o Finlandia. A los colombianos nos ayuda el tener el 10% de las especies de plantas y animales en el mundo.
    Usted dirá, como voy yo con la biodiversidad? Haga las cuentas...en un mundo que se está secando, Colombia es el 6to productor de agua; tenemos el 60% de los páramos del mundo, las fábricas de agua. En un mundo que se está ahogando, Colombia es 50% bosques y selva. En solo Vichada hay 6.3 millones de hectáreas de sabana. Colombia tiene solamente 4.1 millones de hectáreas cultivadas hoy día.

    Y dejo lo mejor de último. En esa chimba de país (una expresión utilizada por la juventud colombiana para algo espectacular, berraco, cheverísimo), en esa chimba de país, Leonidas, vive una gente apasionada por la vida, por su nación, por su familia, por el fútbol, por la música, por el arte, por el trabajo, por la comida... los colombianos hemos transformado el sufrimiento profundo que llevamos dentro en una apreciación profunda por las cosas pequeñas de la vida. Estamos en medio de varias revoluciones en Colombia. Dos de ellas, la revolución cultural y la revolución de la juventud nos están mostrando cada día un nuevo espejo. Esa gente apasionada está contagiando a otros. Esa gente apasionada nos esta ayudando a reinventar una nación paso por paso, ladrillo por ladrillo, palabra por palabra, acción por acción. La capacidad de levantarnos siempre de las crisis nos ha vuelto un pueblo luchador, comprometido, curioso y trabajador.

    Y para mi, Leonidas, en esa nación es en la que yo quiero sembrar y cosechar, en esa nación es donde quiero construir familia, en esa nación es donde quiero que me entierren. No me quiero perder la reinvención de Colombia y la enorme oportunidad que este momento histórico me brinda.

    Te reto a que visites Colombia y decidas tu mismo si quieres llorar o vender pañuelos, si quieres ver un país chimbo o una chimba de país. Si descubres la chimba de país en el que Colombia se está convirtiendo, te aseguro que sabrás por qué extrañar a Colombia y por qué reengancharse con Colombia.

    Leonidas me contestó:
    Pedro, Muchas gracias por su elaborada y "sazonada" respuesta.

    De nuevo, muchas gracias.

    Leonidas Torres Franco. Houston. TX       Pedro Medina [Director Fundación "Yo creo en Colombia"]



     
    Un soplo de vida

    Informa Rafael González
    Servicios Informativos EL COLOMBIANO

    Hace 57 años, en 1950, Medellín se estremecía por la guerra en Corea, el alza en el precio del fríjol y la escasez de gasolina. Así se vivía en la ciudad en aquella época.