Prólogo
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Medellín es la capital del Departamento de Antioquia. Medellín, Colombia, fue bautizada así en honor de Don Pedro Portocarrero y Luna, Conde del poblado también de nombre Medellín [Extremadura] España, quien impulsó la idea de que la nueva población americana fuera reconocida por España. Posee importantes museos, teatros, salas de concierto, galerías, dos aeropuertos, uno de los principales estadios del país y el primer sistema de transporte tipo Metro en Colombia.
Medellín, Colombia, está situada en el noroccidente del país, atravesada por un río del mismo nombre y en medio de una región muy montañosa. Queda en el centro de una zona llamada Valle de Aburrá. Este valle alberga un área metropolitana muy habitada, de 3.312.165 habitantes (2.005). Esta área metropolitana es la segunda aglomeración urbana de Colombia. Es conocida como la "Ciudad de la eterna Primavera", Capital de la Montaña, Ciudad de las Flores y Tacita de Plata, entre otros apelativos.
Si tú, amable lector, has tenido la suerte de pasar siquiera unas semanas en los campos de Antioquia y has charlado al amor de una lumbre -del hogar, el campamento o el trapiche- con esos nobles campesinos, rudos, sencillos, caballerosos y honrados a carta cabal; si en tu casa algún pariente o alguna vieja criada sabía antiguas canciones, cuentos, décimas, adivinanzas; si tú, en fin, viviendo entre nosotros has sabido amar como tuyo lo de todos, gustarás en este libro el sabor de los rústicos manjares montañeros sin adobos ni salsas extranjeras.
Todo el material de este volúmen es de primera mano, recogido directamente de viejos analfabetos que a su vez lo aprendieron cuando niños de otros viejos memoriosos y así hasta donde nadie sabe.
Uno de los personajes más famosos de nuestros cuentos es Pedro Rimales. Antioqueño de orígen español, como que ya en los Entremeses de Cervantes se le menciona de refilón; es conocido en casi todos los países de América, en cual más, en cual menos, pero en ninguno tanto como en Antioquia, en donde los viejos cuentan completas sus aventuras, tal y como aparece en este libro.
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Que el folklore se puede acabar y el pueblo puede quedarse sin pan de tradición y desnudo desde el punto de vista cultural, es evidente. Un afán de salvar de la muerte lo más nuestro me ha impulsado por años a recogerlo.
Van desapareciendo y quedando sin reemplazo los viejos contadores de cuentos, que dejaban a chicos y grandes embelesados hasta el amanecer por cuantas noches quisieran, mientras ellos saboreaban un cuento de cinco, diez o dieciséis noches, o varios cuentos en cada noche, sin esperar más paga
que unos cuantos aguardienticos, tabacos y a veces, cuando mucho, la comida.
Las sesiones son largas.
Los niños no pierden detalle y están quietos procurando pasar inadvertidos, para que no se les mande a dormir antes de que termine el cuento.
El viejo, de ojos claros y vivaces, de larga barba nívea y de bigotes grandes y ahumados por el mucho tabaco, encarna todos los personajes que desfilan por la fábula :
y canta y ríe y llora y vuela; ruge, silba, ladra, muge, nada, vence, muere, estalla y resucita. Su milagroso bordón de verraquillo, es durante el cuento culebra, escopeta, tiple, lazo, garrote, puente, ramillete de flores.
Lástima que estos viejos se nos mueran! Para que no todo se vaya con ellos a la tumba, yo he aparado de sus bocas las palabras, como aparaba de niño en la falda de mi camisa naranjas, guayabas y madroños...
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Al encontrase dos amigos en la calle, el saludo es uno de estos :
Si es un poco amante de lo arcaico, este será el saludo :
En los campos todavía se saludan : "Avemaría purísima!" y responden :
"Sin pecao concebida !".
El saludo es de gran importancia. Si uno se encuentra diez veces en el día con la misma persona,
en la calle, las diez debe saludarla. No saludar a una persona pone en peligro la amistad. Cuando se encuentran muchas veces en el día dos personas, es común decir :
"Vamos a ser compadres".
Para beber alcohol impotable, -su bebida del diario- echan gordos de carne al alcohol, a fin de sacarle el color azul característico. El pasante para cada trago es grillos o saltamontes. Por las orillas del río Medellín y por los lados de la Estación Villa ha habido barras famosas de piperos; por las tardes se los ve en cuatro patas cogiendo los pobres grillos para manducárselos. Saben a gloria, dicen ellos. En cuanto a los que toman gasolina, hay un cuento muy simpático. El destino del animero dura un año, y consiste en salir al toque de ánimas de casa en casa, pidiendo un Padrenuestro por las Benditas Almas del Purgatorio. Y, durante el mes de noviembre, mes de ánimas, además de pedir el padrenuestro deben ir a media noche al cementerio y rezar un responso o unos padrenuestros por las Animas. Hay gente con coraje...
En Antioquia nadie dice mulo, sino macho. "La mula y el macho". El burro no se utiliza como animal de silla ni de carga : solo como reproductor.
Es usado particularmente para el acarreo de arena, cascajo y otros materiales de construcción, y como el tamaño de los carros es standard, sirve de medida de capacidad y así se dice : "tres carraos de arena", etc. También se utiliza para llevar víveres de la plaza de mercado a los graneros, para transporte de carbón, etc. Creemos que desaparezca pronto.
Es el mismo modelo prácticamente, del primer ómnibus usado en los EE.UU. en el año de 1900. Es tradicional pintarle en la parte posterior figuras geométricas coloreadas en vivos colores; a veces estas pinturas podrían tenerse por cuadros de pintores abstractos, pues hay algunas de excelente gusto y agradable colorido, a pesar de los dibujos simétricos y los colores primarios.
-Quiabido !
-Quihay!
-Quihubo!
Si la persona es un poco refinada, saludará :
-Ola, qué tal !
-Caballero ilustre!
-Buenas y santas !...
Si es persona humilde, puede que salude :
-Adiós mi blanco!
-Adiós,miamo!
Si es persona de confianza y sencilla, puede
usar este saludo :
-Adiós, ole!
-Ole, qué milagro!
"Una vez bajaba yo por la calle Caracas y usté no me quiso saludar"... es una acusación muy
embarazosa.
Personajes Típicos
Para ello se ofrece a sacar una muela o diente a quien quiera. Sube algún campesino. El
sacamuelas lo sienta en un taburete de vaqueta, le unta no se qué misterioso polvo en la muela,
echa un corto sermón mientras el remedio obra, y luego, a puro dedo, saca la pieza en un santiamén.
Sin dolor y sin hemorragia. Quién sabe si sin infección...
Se le pagan diez centavos y el hombre ordena : "A ver... uno para el caballero!" Un
periquito sale y toma, sin equivocarse, una papeleta en la cual se le dice al caballero que una
linda morena piensa en él, que ganará dinero en sus negocios, etc.
Se le arrimó un pipero a un señor, en el aereopuerto y le dijo : Oiga amigo regáleme un trago. El señor le sintió al pipero el tufo terrible a gasolina y entonces le preguntó : Oiga, hombre : usté, tomó gasolina?
- Yo sí, contestó el pipero
- Y eso sí lo eleva a uno?
- Ve éste sí qu'es carajo! Eleva un tratamotor d'estos, no lo va a elevar a uno!?

Las cargas muy pesadas se llevaban en turega : una mula adelante y otra detrás sosteniendo un par de palos, sobre los que se acomodaba la carga : un piano, una caja de hierro, o lo que fuere.
sus grandes ruedas con llantas de hierro han sido cambiadas por llantas de caucho en muchos casos, por orden de las autoridades, pero esto es muy nuevo y aún ruedan algunos con sus ruedas viejas.

En estos camiones es de rigor el fogonero, un muchacho sucio, abandonado y grosero que se encarga de cobrar los pasajes, ayudar a las viejas que tienen que bajar ligero algún atao grande y pregonar la ruta del vehículo : "La Toma, La Toma, La Toma !" "Rionegro, Marinilla !!".
