
| SARTAL DE CHISTES ... rinde culto al poder del Humor !! |
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Nota preliminar No busques en este sartal, lector amigo, el chiste nuevo, el nunca oído, el acabado de salir del ingenio individual. No. Es esta colección una de chistes folklóricos, es decir, tradicionales y por lo tanto añejos. Así fueron elegidos, recogidos. Reflejan ellos por sí solos facetas del alma de nuestro pueblo. Son chistes que se oyen a diario y que los pueden encontrar aún los niños de los pueblos y las aldeas. Buen Trato ... A un paisa se le perdió una mula y cuando ya desesperaba de encontrarla, la mujer le dijo :-Ve, Juan de Dios, por qué no le mandás una promesa a las benditas almas del purgatorio, que son muy milagrosas, y verás cómo ti aparece... -Bueno, m'hija. Trato hecho. Si aparece la mula, es en compañía de las ánimas...
A poco rato apareció la mula y el paisa se puso muy contento y siguió andando en ella pa arriba y pa abajo sin volverse a recordar de promesa alguna.
Qué escándalo ! Llegaron unas monjitas a pedir limosna a una casa y oyeron una lorita que gritaba :-"Yo soy muy vagabunda ! Yo soy muy vagabunda !". Aterradas las monjitas le dijeron a la dueña de la lorita que, por qué no la educaba. -Ay, es imposible, hermanita! Esa lora es lo más grosero que hay y no la he podido educar... -Vea señora -dijo una monjita-. Si quiere nosotras nos la llevamos para el convento y se la educamos. Si viera el par de loritos tan educaditos que tenemos allá. Son de lo más cultos y los tenemos enseñados a rezar el rosario : el uno hace coro y el otro le contesta. Da gusto verlos, como van pasando las cuentas de la camándula con las paticas!... -Ay bueno, hermanita : llévese esta lora a ver si me la enseña bien... Se llevaron la lora las monjitas y apenas llegaron al patio del convento, lo primero que gritó la lora fue : "Yo soy muy vagabunda !" Apenas oyeron esto los loritos, le dijo el uno al otro : -Aventá esa camándula a la porra, que ya nos hicieron el milagro! S.O.S Un barco se estaba hundiendo. A bordo todo eran carreras, confusión y pánico. El único que permanecía tranquilo era un paisa que estaba tirado en una poltrona, comiéndose una libra de dulce.-Hombre, paisa por Dios! Usté qué está haciendo ai tan tranquilo! -le dice el capitán. -Coma dulce, capitán, -respondió el paisa- qu'es mucha l'agua que vamos a tener que tragar. Carreras Un míster decía que en su tierra, los trenes iban tan rápido que los alambrados se veían como peines.-Eso nu'es nada míster. Vea : a l'orill'el Ferrocarril di'Antioquia'stán las fincas de los ricos de Medellín, cubiertas de cabezas de ganao, sembradas de yuca, de papa, de plátano, de maíz... y pasa el tren tan ligero, quiusté atisb'y lo que v'es un'ollad'e sancocho! Entierro de Tercera Salió un convaleciente del Hospital de Medellín y preguntó en la portería que cómo hacía pa ise pa la casa.-Coja el tranvía allí en la esquina. El hombre, qu'estaba en una debilidá rara todavía, y medio atembao, no tomó el tranvía que iba para el centro, sino el que iba para el Bosque de la Independencia. Se subió. Y cuando vió que iba como perdido, le preguntó al motorista: -Oiga... señor... Pa'onde... va... este tranvía? -Pal Cementerio!! Haciendo un gesto de resignación, dijo el convaleciente: -Ve... hombre! Y yo que había escrito a la casa que seguía mejorcito! Así sí...
-Vea, m'hijo -le decía la vieja- Déjeselo poner. qu'el dotor dijo. -No, mama, no... -Vea m'hijo, qu'es pa que se alivie... -No, mama, no... -Vea m'hijo, qu'es un lavadito de aguapanelita tibia... -Di'aguapanela? -preguntó el bobo- Bueno: di'aguapanela sí me lo dejo poner, pero si me le migan quisito... Pueda ser Iba un montañero borracho, pa la casa, a media noche, con un frío de todos los diablos, por un camino d'herradura por ónde no pasaban ni gatos herraos con agujas di'airria.Llevaba su botellita de anisao en el bolsillo di atrás y de cuando en cuando se mandaba su traguito. De repente se resbaló y se fué al suelo. Al sentir que algo húmedo le empapaba el pantalón, decía : -Ay ta la Virgen que siá sangre...! Optimista Llegó una señora muy gorda a preguntar por bacinillas. Le mostraron una, grande. La señora la miró unos momentos, y dijo :-No tiene más grandes? Es que está muy chiquita. -Chiquita? Si me la llena de una sentada, se la regalo! El Caballo del míster Un míster que vino a estas tierras se compró un caballo y se dedicó a enseñarle a no comer. Pasaron dos, cuatro, seis días y el míster sin darle comida al caballo. A los días le preguntaron:-Qué hubo míster? Qué hay del caballo? -Hombre... Mi ser tan demalas que cuando caballo estar aprendiendo, morirse. De allí viene el dicho que se aplica a la persona que le da por no comer : "Está como el caballo del míster..."
Otro varado Otro paisa varado se puso a vender boletas para la rifa de una vaca pintada. Mostraba la lámina de la vaca : un hermoso ejemplar de raza.Después de verificada la rifa llegó el ganador a reclamar la vaca y el paisa le entregó la lámina , diciéndole : -Aquí tiene su vaca. Yo dije muy claro que era una vaca pintada...
Y Otro más... Venía un paisa muy pobre en un barco de pasajeros. Viajaba en tercera en donde la comida, además de ser mala, era escasa. Una noche el paisa resolvió subirse por un palo a la cubierta de primera. Llegó a la mesa y le sirvieron una comida deliciosa. Cuando hubo terminado se le acercó un empleado y le dijo :- El señor me excusa, pero tengo que cumplir con el deber de pedirle me enseñe su tiquete. Cuando el empleado le vió, dijo : - Oiga : pero si este tiquete es de tercera, por qué está comiendo aquí? Y el paisa respondió muy tranquilo : - Porque el tiquete será de tercera, pero el hambre que tenía era de primera !
Eficiencia Una señora, dama de grandes virtudes, tenía el vicio de jugar "por vicio". Un día, para mayor tranquilidad de su conciencia, se fue a confesar y le dijo al cura :Juego con mis amigas, por distraernos....
[León J. Saldarriaga L. Enviado especial EL COLOMBIANO | Mayo 2.007]
Tiene 71 años, es frágil y de baja estatura. Su cuerpo menudo no da muestras de agotamiento, y saber que la víspera hizo una jornada de casi 12 horas entre un paraje de Concordia y Titiribí. Ahora está lista para asumir otra jornada entre cuestas y descensos que la llevarán a Amagá.
Luego se establecieron en una finca de café y caña en Betulia, donde aprendió a amarrar cargas mayores como panela. Allí conoció a Jesús María Saldarriaga, un nombre desconocido porque desde niño le dicen el Abejorro, apodo que le puso el cura de Altamira después de alborotar un avispero. "Casi lo hago matar y me quedé así", dice.
Admira a Fidelina. "Las mujeres arrieras son muy berracas. Por el hecho de que lo sean no dejan de ser femeninas", afirma.
Nieta, hija y esposa de arrieros, Fidelina siente pesar porque "el progreso los está acabando". Antes, evoca, había trabajo con la sacada del café, la caña, la panela y la madera, pero ahora lo hacen en chivas y camiones.
En el descenso a La Albania, por una trocha de pantano y piedras resbalosas por la lluvia del amanecer, los arrieros se extienden y se dan nalgazos. Ella camina firme.
"Tan berraca la Abejorrita, y dizque el marido no la iba a traer", exclama un hombre en la mulada.
A las mulas hay que hablarles para que no se asusten, dicen algunos arrieros.
[Ayuda al lector
Elogios para la mujer arriera
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